



La caja de arena es una herramienta terapéutica mediante la cual el niño, la niña o el familiar va creando un mundo dentro de una caja de arena a través de unas miniaturas y así es una manera simbólica de expresar los conflictos y las emociones que está viviendo.
Por ejemplo:
El otro día vino un niño que sus padres están separados, entonces crea una caja de arena en la que hay dos mundos separados por una valla.
Esto representa pues una metáfora de su propia historia.
La terapeuta está atenta a las emociones que se puedan generar, silencios, respuestas agresivas, le ayuda a estabilizarse.